Permanentemente estamos analizando los Movimientos de nuestros jugadores. De hecho cuando llevamos a cabo sesiones de entrenamiento con nuestros jugadores, básicamente lo que estamos proponiendo es movimiento en las tareas que proponemos, con la dosis adecuada o no y/o con un mayor o menor carácter de evidencia, aunque este es otro tema distinto y nos llevaría a debatir lo que es ejercicio y lo que es movimiento, pero no es el tema. El caso es que este movimiento, es permanentemente analizado por los técnicos, basándose en muchas ocasiones en aspectos subjetivos de valoración o simplemente en su experiencia personal y profesional, pero fuera de todo sistema de referencia que nos indique Cómo se está produciendo el movimiento y sin obtener en ocasiones toda la información previa que necesitamos saber para poder diagnosticar si lo que ve se adapta a un adecuado MODELO DE EJECUCIÓN TÉCNICA.

                En todos los deportes, incluido el Béisbol, se han ido moldeando a lo largo del tiempo,  diferentes ejecuciones de una misma acción, que representan las propuestas más adaptadas a los objetivos y necesidades propias de cada tarea motriz. En este proceso de evolución  se han ido diseñando y definiendo unos patrones ideales de movimiento (“modelos técnicos de ejecución“) que se van mejorando progresivamente como resultado del progreso en el conocimiento científico y la constante experimentación práctica, que junto con los cambios reglamentarios y la evolución de los materiales, condicionan el desarrollo de las técnicas deportivas vigentes en cada época.

         En esta línea, es categórica la afirmación de Kurt Meinel (1979)  indicando que “ni hay ni puede haber una técnica deportiva de validez absoluta e inmutable”, haciendo hincapié en la idea del continuo desarrollo y del proceso ininterrumpido de perfeccionamiento que experimenta la técnica deportiva.

           ¿Quién no recuerda el anuncio publicitario protagonizado por Dick Fosbury? A través de este ejemplo podemos constatar una espectacular evolución en los modelos técnicos de ejecución vigentes en cada época y de cómo en un momento determinado cambia radicalmente el modelo.(“salto de tijera”- “rodillo costal”- “rodillo ventral” hasta llegar a la técnica  Fosbury Flop , aplicada universalmente por la totalidad de los saltadores actuales).

          Estos modelos de ejecución técnica representan, por tanto, la técnica ideal en un momento determinado, pudiendo definirse como “patrón ideal de movimiento específico de una disciplina deportiva, que constituye la referencia de aprendizaje u objetivo de ejecución al que se pretende llegar a través del entrenamiento técnico”. (Morante,1998). Siendo este impersonal y definido por criterios de eficiencia mecánica y leyes físicas.

Por lo tanto, la ejecución técnica de cualquier jugador que podamos tener como referencia nunca podrá ser considerado un Modelo de ejecución Técnica, ya que su impronta personal y sus particularidades individuales siempre condicionarán su ejecución

Técnica ideal y adaptaciones individuales

           ¿Todos los jugadores ejecutan el mismo modelo de ejecución técnica de la misma forma? Solamente tenemos que ver el siguiente video donde vemos a 10 lanzadores y nos daremos cuenta de que la respuesta es categórica. “NO”. No se reproduce ninguno o casi ninguno de los rasgos cualitativos ni cuantitativos de la secuencia motriz entre los diferentes lanzadores (Ritmo, acoplamiento, rapidez, amplitud…etc)

                Entonces, partiendo de la imposibilidad que presenta para un jugador llegar a ejecutar como reproducción exacta la técnica ideal, en la bibliografía especializada existe otra corriente conceptual que aborda la técnica deportiva haciendo hincapié en la adaptación individual que cada sujeto realiza del “modelo” teórico (Rieder, 1987; Ozolin, 1989; Garganta 2001).En consecuencia, podemos afirmar que las particularidades individuales de cada sujeto (Características morfológicas, Fisiológicas, cognitivos-sensoriales, capacidades volitivas, madurativas y de salud)  condicionan necesariamente sus ejecuciones técnicas, dotando al movimiento de singularidad y personalidad.

                  Por lo tanto, si busco alcanzar el máximo rendimiento trataré de aproximarme en la mayor medida posible a los parámetros del modelo ideal, pero difícilmente llegaré a reproducirlos con total exactitud, formándose progresivamente una técnica personal que estará condicionada por mis particularidades individuales. Por tanto, este estilo personal ha de entenderse como una adaptación individual que cada deportista realiza tomando como referencia la técnica ideal (Ruiz y Sánchez,1997; Meinel,1979;Antón,2002).

tecnica personal

Vinculación entre técnica ideal, características individuales del deportista y técnica personal (Morante 1998).

                Por este motivo, es frecuente observar, incluso entre deportistas de élite, como algunos jugadores logran máximos rendimientos con movimientos que distan en cierta medida de los parámetros definidos como “ideales” a nivel teórico y cuya “peculiar” técnica personal no ha sido un impedimento para aprovechar al máximo sus particularidades individuales y alcanzar los mejores registros.

              No obstante, según afirman Grosser y Neumaier (1986), la técnica personal o el estilo personal de un deportista no podrá desviarse en exceso del modelo técnico, debiendo respetar la estructura fundamental y los parámetros críticos de este (Parte técnica invariable y parte técnica adaptada “Sampedro-1999). Lo fundamental y donde deberíamos de centrar nuestra actuación es saber diferenciar que desviaciones respecto al modelo han de considerarse un “error” técnico o una adaptación individual. ¡FUNDAMENTAL! Y eso implica conocer de manera profunda el modelo de ejecución Técnica de una determinada habilidad motriz.

         Teniendo en cuenta estas consideraciones, podríamos definir la técnica o el estilo personal como la “adaptación que cada deportista hace del modelo técnico deportivo a sus características individuales, con la intención de aprovechar al máximo sus particularidades y obtener rendimientos elevados” (Morante,1998)

        Martin et al.(2001) sintetizan estas ideas que hemos expuesto, proponiendo una diferenciación entre técnica ideal (máxima eficacia) y técnica objetivo (técnica personal, movimiento al que pretendo llegar por medio del entrenamiento), que permite al jugador ajustar los parámetros ideales del modelo de ejecución a sus particularidades individuales y que se encuentra más próxima a la práctica deportiva y al conocimiento empírico.

      Pues bien, todo esto es de vital importancia, ya que en función de lo anterior se ven condicionados y modificados los procesos de enseñanza-aprendizaje en función de las posiciones específicas que abordemos dentro de un campo de béisbol. De esta forma podríamos hablar de una técnica orientada al resultado (Técnica adaptada) de ejecución de los movimientos, donde la Técnica es un medio para conseguir un fin, contextualizada e interactuando con las situaciones en las que se ejecutan los movimientos, centrando prioritariamente la atención en las fases de “percepción” y “toma de decisión (ADAPTACIÓN TÉCNICO-TÁCTICA) (Riera, 1989; Lorenzo y prieto,2002), y una técnica orientada al proceso (Técnica optimizada) de ejecución de los movimientos, donde el rendimiento viene condicionado por la calidad de ejecución de los movimientos en función de unos movimientos ideales.

 

TECNICA ORIENTADA AL PROCESO

Diferenciación entre las perspectivas de adaptación y optimización de la técnica atendiendo al énfasis de cada una de las distintas fases del acto motor

      Vamos a visualizar dos vídeos, simplemente como ejemplo de lo que acabamos de hablar; por un lado en los lanzadores, se busca permanentemente la regulación interna del movimiento y por otro lado en los jugadores de cuadro buscando la adaptación técnica a las diferentes situaciones que se pueden producir a lo largo de un partido y en cada trayectoria de la pelota.

         Técnica orientada al proceso (Optimizada)

       Técnica Orientada al resultado (Adaptada)

      Es lógico pensar entonces, que las diferentes posiciones específicas en el Béisbol, (Infielder-Outfielder-Pitcher-Catcher) condicionarán los procesos de enseñanza-aprendizaje   en función de las necesidades de regulación interna o las necesidades de adaptación a las condiciones variables que se presentan a lo largo de un partido y las tomas de decisión.

BibliografÍa:

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  • Rieder H. Mejorar la técnica. Revista de entrenamiento deportivo (RED), 1987; 1 (1) 47-56.
  • Riera J. Fundamentos del aprendizaje de la técnica y la táctica deportivas. Barcelona: INDE Publicaciones, 1989.
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  • Verkhoshansky Y. Teoría y metodología del entrenamiento Deportivo. Barcelona: Paidotribo, 2002.
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